
Este verano una viajera amiga nuestra se fue a China. Hasta aquí todo normal. La sorpresa vino cuando nos envió un mail diciendo que había encontrado a unos primos chinos del pez y del conejo y que nos enviaban "muchos lecueldos". Nuestros peces y conejos dicieron que les sonaba tener familia lejana con los ojos achinados, pero no estaban seguros... Y lo dejamos así. Pero cuando Noe, así se llama la amiga, llegó a casa y deshizo la maleta descubrió que dos ejemplar se le habían colado dentro y nos los trajo. Primero no entendíamos nada pero poco a poco nos hemos ido familiarizando y nos hacen mucha gracia porque se pasan el día diciendo "Nihao!" y comiendo arroz. Como buenos chinos, éstos no están hechos con ropa reciclada : ( y suponemos que nacieron en alguna cadena de producción junto con otros clones idénticos. Por ahora nos hacen compañía, quizás algún día nos hagan de traductores...